Los hombres más inteligentes son más fieles y demuestran un mayor compromiso, según un estudio


Un estudio reciente de la Universidad de Oakland en Michigan, Estados Unidos, reveló que los hombres con mayores capacidades cognitivas mantienen relaciones románticas más estables y saludables.
Investigadores de dicha institución vincularon la capacidad para resolver enigmas y detectar patrones con una menor tendencia a los celos y un compromiso superior hacia la pareja.
Los análisis demostraron que los novios más constantes tienen mayores probabilidades de descifrar secuencias de números y letras con éxito.
El análisis contó con la participación de 202 hombres heterosexuales que sostuvieron un vínculo sentimental durante un periodo mínimo de seis meses. Los sujetos que obtuvieron puntajes altos en pruebas específicas de inteligencia manifestaron una vida romántica con niveles superiores de bienestar.
Los resultados indicaron que estos individuos presentan menos conductas de control, como el uso de insultos o tácticas de “retención de la pareja”. Estas acciones son comportamientos que dificultan la posibilidad de que una persona abandone la relación de forma libre.
Los participantes con niveles elevados de inteligencia reportaron poca tentación ante riesgos externos a su compromiso actual. Además, el estudio registró en este grupo una menor incidencia de disfunción eréctil y una baja presencia de rasgos psicopáticos.
Aunque el informe no mide el engaño de forma directa, los autores sugieren que ciertos perfiles intelectuales poseen una compatibilidad psicológica mayor con la fidelidad. La habilidad para detectar patrones parece ser un factor clave en la estabilidad de estos sujetos.
El analista de datos y científico social Gavin Vance dirigió este trabajo de investigación. La publicación de los resultados se realizó en la revista especializada Personality and Individual Differences, donde el equipo recomendó la continuidad de estos análisis.
Los autores del informe aclararon que las conclusiones son modestas y no prueban una relación de causa y efecto definitiva. Esta precaución surge porque los datos dependen de las propias declaraciones de los sujetos sobre su conducta cotidiana, sin observación externa directa.
Una investigación previa de la Universidad de Sídney respalda estos hallazgos al asociar la inteligencia emocional con una confianza más profunda.
Según ese estudio, los hombres con estas capacidades logran una resolución de conflictos más efectiva y mayor satisfacción mutua.
En el contexto actual de las citas digitales y las aplicaciones enfocadas en la apariencia, la inteligencia emerge como un factor determinante. Los datos sugieren que el desarrollo cognitivo es, posiblemente, el camino principal hacia un vínculo afectivo funcional.
Fuente: www.clarin.com



